Explorando las múltiples caras del conocimiento


Para comprender la belleza, la matamos.

Y en el proceso,

comprendemos más sobre nuestra naturaleza

y menos sobre la belleza. 

 

 

Las categorías del pensamiento humano nunca se fijan de una manera definitiva; se crean, desaparecen y se rehacen continuamente; cambian en cada lugar y en cada época.

Emile Durkheim (nota 18)

 

Comprender el conocimiento de una época determinada es importante para asegurarnos de haber alineado nuestras estructuras y nuestro espacio con la naturaleza del conocimiento. Hasta hace poco éramos capaces de hacer encajar nuestro conocimiento con nuestros modelos. Ahora que estamos entrando en este modelo que fluye en dos direcciones (ahora que las fuentes de conocimiento reciben feedback de los usuarios finales) , necesitamos austar nuestros modelos para que encajen en la nueva naturaleza de lo que significa conocer.

 

Tal como prometimos en el prefacio, no pretendemos ofrecer en este libro una definición del conocimiento. Más bien, nuestra intención es presentar algunas características que deberíamos considerar a la hora de explorar la riqueza del paisaje. El explorador que llega a un nuevo territorio podría considerar una tontería definir el ecosistema a partir de un pequeño detalle, una mirada miope. Más al contrario, la riqueza se encuentra en la vida animal y en la vegetal, en los riachuelos y en los lagos, en los sonidos y en los pequeños susurros. Cualquier definición del paisaje fracasará intentando abarcar el conjunto. Cada definición del paisaje cobra valor cuando abandona la pretensión de ser la única, y reconoce otras percepciones. Pero esto no supone dar cabida a la relatividad (en cada contexto, un punto de vista puede ser el más adecuado. Paul Boghossian, en su búsqueda de la verdad, la certeza y la realidad, rechaza la idea de que "todos los puntos de vista son igualmente válidos" (nota 19). Esto supone, no obstante, abrir la puerta a la diversidad, reconociendo que existen muchos puntos de vista, y que pueden aplicarse en diferentes situaciones (a cada contexto se adecúa un determinado punto de vista, eliminando la idea de que diferentes puntos de vista son válidos para un contexto en particular).

 

Hasta ahora se han propuestos muchas definiciones y modelos de conocimiento:

 

 

¿Pueden distintas definiciones del conocimiento ser verdaderas?

 

El conocimiento, ¿puede existir independientemiente del conocimiento humano?

¿El conocimiento SE ADQUIERE o SE CREA participando de manera activa?

¿Es el conocimiento una actividad individual? ¿Construímos el conocimiento de forma social?

 

 

 

El objetivo de una disputa o una discusión no debería ser la victoria,

sino el progresoJoseph Joubert (nota 24)

 

El conocimiento puede describirse de muchas formas: como una entidad y como un proceso, o como una secuencia de contínuos: tipos, niveles  aplicaciones, conocimiento implícito, explícito, tácito, procedimental, declarativo, inductivo, deductivo, cualitativo y cuantitativo. El conocimiento descansa en los individuos, pero reside en el colectivo.

 

Mientras no atribuyamos estas distintas visiones del conocimiento a la pura subjetividad (hay cosa que, y tenemos que ser conscientes de ello, pura subjetividad, el campo de juego de los teóricos y los filósofos. A menudo la realidad presenta elementos tanto objetivos como subjetivos), podremos ver que algunas podrán adecuarse a contextos determinados, pero no a otros.

 

El conocimiento en el campo farmacéutico deberá poseer un tratamiento diferente del que recibe el conocimiento en agricultura. Aplicaremos distintas definiciones  en base a distintas comprensiones. El conocimiento declarativo (una fórmula matemática) es diferente del conocimeinto procedimental (habilidades para mantenerse al día en un mundo donde el conocimiento cambia continuamente). Ver en escalas monocromáticas es errar al vislumbrar la amplitud del conocimiento.

 

Debemos especializarnos en reconocer contínuos y contextos.

 

Periódicamente deberíamos atribuir objetos al conocimiento, con el único objeto de discutir, debatir y dialogar. Por ejemplo, cuando investigamos en neurociencia aparecen patrones que pueden presentarse y ser compartidos con otros investigadores. De todas formas, en el momento en que se crea conocimiento, éste pasa a formar parte del ciclo del fluir del conocimiento del que hemos hablado antes... donde el conocimiento conduce a la co-creación, la comunicación, la personalización, la implementación y los continuos ciclos de construcción y distribución.

 

Se supone que hoy día podemos decir algo así como "el cerebro funciona de tal y cual manera", pero sólo si reconocemos que estos descubrimientos están todavía emergiendo. Nuestra comprensión está en continua expansión (revisando nuestras nociones preconcebidas) y forzamos así al cerebro a mostrar su funcionamiento. Nuestra comprensión está en un estado transitorio, influido por nuestro dominios de conocimiento (ver ilustracion 4): cognitivo, emocional, físico y espiritual; y por los tipos de conocimiento (ver ilustración 5): declarativo, procedimental, saber ser, saber dónde y saber transformar; así como nuestras estructuras de existencia (ver ilustración 6): mismidad, colectividad, organización y sociedad.

 

Las herramientas sociale están emergiendo, lo que permite un rápido intercambio de conocimiento, además de un gran nivel de diálogo. La comunicación puede darse ahora de manera colaborativa (wikis, encuentros online), a través de emisiones individuales (blogs, podcasts, videologs), y en espacios compartidos (etiquetado social). El conocimiento está bajo el constante escruticio de las masas cuando se somete a muchas fuerzas y factores.

 

Quizá deberíamos buscar un uso terapéutico del conocimiento. Las terapias dan lugar a conocimiento sólo después de que todos los elementos (que además están en continuo cambio) sean considerados. Debemos resistir la neceidad de dar forma apresuradaente. La ambigüedad es forzoso compañero de viaje. Los constructos y las clasificaciones suponen sólo una parte de lo que es el espacio de conocimiento, aunque tradicionalmente sean los que hayan predominado (verfigura 8).

 

En general, el conocimiento se ha definido u organizado tradicionalmente según dos modelos: cuantitativo o cualitativo. Necesitamos una epistemología que subsuma o, como mínimo, amplíe esos puntos de vista hacia nuestra perspectiva actual.

 

El conocimiento y el aprendizaje se definen ahora por las conexiones.

EL CONECTIVISMO (cita 26) supone la asunción de que el aprencizaje es esencialmente un proceso de creación de redes.

 

Downes define el conocimiento conectivo (nota 27) como el fundamento epistemológico del conectivismo:

 

Para que dos entidades se consideren conectadas,

una propiedad de una entidad debe dirigirse o convertirse en propiedad de otra entidad;

el conocimiento resultado de este tipo de conexiones esconocimiento conectivo.

 

Las redes de conocimiento conectivo tienen cuatro caracteristicas:

 

DIVERSIDAD. . . . ¿Proporcionan el máximo espectro posible de puntos de vista?

 

AUTONOMÍA. . . . ¿Los individuos cognoscentes contribuyen a la interacción por voluntad propia, de acuerdo con su propio conocimiento, sus valores y sus deciciones? ¿O actúan por influencia de algún factor externo que busca destacar cierto punto de vista, en vez de por razón y reflexión?

 

INTERACTIVIDAD. . . . ¿El conocimiento que se produce es producto de la interacción entre los miembros o es (más bien) un agregado de las perspectivas de los miembros        

 

APERTURA. . . . ¿Existe algún mecanismo que permita que una perspetiva creada se introduzca en el sistema, para que sea escuchada por otros e interactúen con ella?

 

Debemos negociar definiciones del conocimiento, igual que un doctor propone una terapia a un paciente. Nuestras definiciones y acciones acerca del conocimiento son bailes o contextos (o, abusando de Wittgenstein (nota 28), la mayoría del proceso del conocimiento es un contexto de juego). Debemos encontrar situaciones donde las visiones tácita y explícita sirvan a nuestros propósitos... o donde la creencia en una verdad justificada sea una definición apropiada. El contexto y el propósito revelan a menudo la definición que necesitamos (pero no la definición formulada de forma amplia y aplicada a diferentes situaciones).

 

El contexto de juego debería mostrar la naturaleza del conocimiento en cada espacio. Determinadas cosas son, y seremos más efectivos cuanto más nos alineemos con lo que son. En otras palabras, la naturaleza del conocimiento es vaga, ambigua o caótica. Nuestro tratamiento y nuestro acercamiento esta por fuerza definido por la naturaleza del conocimiento que estamos considerando.

 

 

 

 

Lograr una definición

de conocimieto verdadera

es hacerla inútil para

la diversidad

 

Una definición amplia es posible (de la misma manera que podemos atribuir muchas características a los mamíferos), y mientras podamos integrar funciones específicas en un continuo debemos ser capaces de ver cada elemento/experiencia/interacción de conocimiento como lo que es (igual que adscribimos ciertas características a gatos o perros... y ofrecemos, más allá incluso detalles sobre las diferencias entre especies y tipos). Cuanto más precisa es una definición, menos aplicable es a múltiples situaciones.

Si una organización de servicios financieros busca meorar la habilidad de sus empleados para aprobar de forma rápida sus préstamos, no pueden definir cuál será el conocimiento que van a requerir. Tendrán que tomar las decisiones en base a múltiples factores, cada uno con un peso específico en la decisión final. El proceso que subyace, el que permite a los empleados un acceso rápido al conocimiento que necesitan -tasación de créditos, ratio de deuda en diferentes sectores, posibilidad y fomento de la toma de decisiones. El acceso al conocimiento no es suficiente, y el rasgo que identifica el funcionamiento complejo es que sigue unas pocas y simples reglas (nota 30). En vez de definir el constructo de conocimiento y toma de decisiones, lo que permite a los individuos tomar decisines complejas son unas reglas muy simples, determinadas por la necesidad de conocimiento.

 

Figura 8: Estados del conocimiento

 

El conocimiento posee estados diferentes... a lo largo de un continuo. El conocimiento duro se produce en campos y en tiempos en los que el cambio es lento. A través de procesos de validación experta y aceptados por el público, el conocimiento adquiere un estado sólido. A lo largo de las últimas décadas, la mayor parte e nuestro conocimiento ha cambiado hacia conocimiento blando. Cuando las cosas cambian rápidamente, la mayoría de los elementos del conocimiento no tienen posibilidad de establecerse antes de ser reemplazados o corregidos. Necesitamos diferentes procesos para gestionar conocimiento duro y blando (como un continuo, no como cosas distintas).

 

Reaccionamos de maneras muy diferentes cuando nos enfrentamos a conocimiento que ha cristalizado en forma de libro o de artículo en una revista... ¿Por qué respetamos este tipo de conocimiento más que a otro?

 

¿El valor aumenta proporcionalmente cuando aumentan los costes (económicos, o de tiempo)? ¿Suponen la propiedad y el copyright que el valor tiene que ser mayor?

 

El conocimiento está sujeto a numerosos procesos (ver figura 9): quién lo crea (si los expertos o las masas); cómo se estructura (si en contenedores preconfigurados o en redes con forma de nube); cómo se distribuye (si en modelos de una sóla dirección, como libros o revistas, o en modelos donde la información fluye en dos vías, como internet); cómo es validado (si por expertos o por pares); y finamente, cómo se adquiere e implementa (si a través de la asunción de contenido, del diálogo o de la reflexión).

 

Figura 9: Proceso del conocimiento/elementos

 

Cada uno de estos procesos está cambiando y siendo reorganizado de hecho, conforme el conocimiento cambia. La tecnología proporciona a los individuos nuevas posibilidades para entrar a formar parte del intercambio de conocimiento, para publicar y para acceder a los expertos.

 

Las definiciones están suetas a muchos elementos que reducen su efectividad: lengua y significado, contexto, cultura y perspectiva. No podemos definir un campo sólo con una definición. Las definiciones necesitan, por contra, ser creadas sobre la base del uno-a-uno. Explorar la unidad y luego tomar decisiones. No forzar la unidad para ajustara a los contenedores establecidos.

 

Organizativamente, nuestro reto reside en tratar el conocimiento a partir de sus características, no en base a nuestros puntos de vista previos. Tenemos que resistir la necesidad de "hacer las cosas "familiares" aunque sea al precio de destruir lo [que hemos] encontrado (nota 31). En lo sucesivo, no podemos crear nuestros filtros por adelantado. Tenemos que aprender a bailar (relacionarnos e interactuar) al son del conocimiento, para comprender qué es.

 

Figura 10. Categorización

 

El conocimiento es organización. NO ESTRUCTURA.

 

 

EL CONOCIMIENTO

NO PRETENDE

LLENAR MENTES.

PRETENDE ABRIRLAS.

 

La organización tradicional del conocimiento consistía en una organización clara y estática en jerarquías y contenedores. Hoy día esa organización consiste en redes dinámicas y ecologías (modelos sensibles a la adaptación, que se ajustan y reaccionan a los cambios). La estructura es el fruto de la organización no el requisito previo para la organización.

 

Lo que definimos como conocimiento es la codificación de información o datos de una determinada forma. Los principios de la gravedad existían mucho antes de que estos fueran articulados de manera que pudiéramos comunicarlos, analizarlos y explorarlos. A partir del patrón (cómo las cosas estaban organizadas, y lo que esa organización suponía) resulta el conocimiento.

 

De igual forma, la posibilidad de llevar a cabo transplantes de corazón existía en teoría antes de que se realizara el primero. El conocimiento que permite construir el instrumental, los procedimiento y el resto de elementos surgieron de una particular recombinación de información.

 

Nuestros esfuerzos cognitivos no son exclusivamente estructurados y jerárquicos. Exploramos la información con la intención de personalizar y estructurar (patternize) de cara a convertirla en conocimiento.

 

La figura 11 presenta los elementos que intervienen en el proceso de conocer:

 

 

Figura 11: Componentes de la danza del conocimiento.

 

El conocimiento aparece en sistemas y estructuras integradas. Cuanto mejor es la calidad de la red y de las conexiones, mejor es el resultado del intercambio de conocimiento. Trabajar en la formación de redes efectivas es un reto importante, tanto como lo es el uso de redes para nuestras necesidades cognitivas.

 

Mientras construímos nuestras redes, no podemos descubrir conocimiento sólo atendiendo a un dominio. Excluir las dimensiones social, emocional o espiritual supone hacer una foto en blanco y negro. Cuánto más amplia sea la lente de nuestra percepción, más luminosa y más completa será la imagen.